Así que en este mundo de números y estadísticas, a mi me dio por estudiar Filología. Por suerte, después de 11 años ya no tengo que explicar lo que es… bueno, mi padre aun se piensa que hice inglesa… pero no, si hice una carrera inútil, hice la más de todas, hispánicas… si hubiera hecho inglesa por lo menos tendría conocimientos más… profundos de esa lengua, ya que, total, castellano sabemos todos… Pero bueno, he de decir que mis conocimientos… profundos del castellano, me satisfacen hasta tal punto que en ocasiones me siento tremendamente feliz de dedicarme a esto de las lenguas.

Y es que las lenguas no son “solamente” un código que nos ayuda a comunicarnos (que no es poco… qué sería del homo sapiens sapiens sin la lengua), las leguas son el espejo de sus hablantes, un auténtico compendio de psicología, sociología, historia y cultura. Y mola mucho.

¿Acaso un alemán puede decir, que algo está ahí, sin dar más detalles? En todo caso diría darauf, o dahinten, o daraus, o da-algo, vamos que ese algo o está fuera, detrás, dentro o junto a lo que sea. He ahí la grandeza de la lengua. El alemán es preciso, y su lengua también lo es; los españoles somos “ale ale” y nos basta con un está por ahí para que el otro se ponga a buscar.

¿Determina la lengua nuestra visión del mundo?, ¿Puede influir una lengua en las pautas de comportamiento de su comunidad de hablantes? ¿o la lengua es como es a posteriori, primero somos y luego se va volcando ese carácter en los esquemas lingüísticos? Solo añadir que construimos nuestra realidad a través del lenguaje. Desde que nacemos hasta que morimos. Aquello que no existe, simplemente no se nombra y aquello que no tiene nombre simplemente no existe, o por lo menos, aun no lo ha catalogado nuestro conocimiento. La existencia pasa forzosamente por la palabra. ¿Es o no grande el lenguaje?

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