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¡Hola!

Me he encontrado este vídeo y me ha parecido interesante.

Resulta que Severn Cullis-Suzuki por aquel entonces tenía 12 años (aquello fue en 1992). Cuando tenía nueve años, fundó la Organización Infantil del Medio Ambiente (Environmental Children’s Organization – ECO), y con su grupete, (Michelle Quigg, Vanessa Suttie y Morgan Geisler), recaudaron dinero para ir a la Cumbre de Medio Ambiente y Desarrollo, “The Earth Summit”, celebrada por la ONU en Río de Janeiro, para exponer lo que tenían que decir. Y esto es lo que dijo:

… Han pasado 17 años, ¡17!, y podríamos volver a repetir el mismo discurso en otra cumbre porque siguen pasando las mismas cosas, con el agravante, esta vez, de que cada vez la situación es peor.

Y lo que me irrita es la posterior retahíla de peros para escurrir el bulto y no hacer nada…

En fin, que hasta que ser sostenible o ecológico no dé beneficios, me parece que tenemos todas las de perder.

El mamiferismo ataca de nuevo!!! Entierro el hueso aunque me haya hartado a comer… para luego, por si aca. Tan evolucionados para unas cosas y tan burros para otras…

Así que le echamos la culpa al g%bi=rno de la crisis y de nuestras miserias, cuando ha sido la avaricia, el egoísmo, la especulación, el apego a la apariencia y a lo material de los ciudadanos lo que ha hecho que esto reviente. Pero sí, es mucho más fácil echarle la culpa a los demás que asumir que tu consumismo y tus ansias de tener y tener han sido parte del problema. Y sí, la clase política tiene parte de culpa, por supuesto, tiene siempre parte de culpa porque por definiciónprovee -al pueblo-, por lo menos aparentemente, de los medios […] que a la vitalidad del organismo político son necesarios”. ¿Y qué ha sido esta vez?, pues, sintetizando, educar a los ciudadanos para que sean consumidores en potencia y así que basemos nuestra existencia en el trabajo para poder consumir. ¡Que haya business y cash flow! El capitalismo les ha venido como anillo al dedo, ¿eh?. …Ah… y así, de paso, nos tienen cogidos por los h*. Dinero, fama y poder!

Así que, en un ataque de solidaridad (o quizás para limpiar la imagen), anuncian una nueva ayuda económica para los grandes afectados por la crisis: los verdaderos currantes: los currantes. Una ayuda de unos 400 euros para pasar el mes. Está muy bien, la verdad, más vale eso que nada…
Lo grande de la ayuda es que sólo los que hayan dejado de cobrar el paro a partir del 1 de agosto (estamos a 20), recibirán la ayuda… y me pregunto… ¿y el que lleva meses pasándolas p*s?

Y eso me lleva a otra genialidad de la clase política: las subenciones para los alquileres que se dan a los jóvenes…
Qué bien, voy a pedirla… Primer requisito: la nómina… Genial, si tuviera nómina, al menos tendría trabajo y seguramente no necesitaría tanto la subvención. ¡Muchas gracias! ¡Hasta luego!

* Título del post cedido por el niño espiral

¿Por qué escribimos en un blog?

La verdad es que cuando visito algún que otro blog y más aún, desde que hice este blog, no paro de preguntarme qué nos lleva a escribir en un blog.

¿Nos recorre un sentimiento altruista de compartir nuestras opiniones, conocimientos y experiencias con los demás?
¿O es más bien la necesidad egocéntrica de que nos miren, de que nos lean y así de pertenecer al mundo?
¿Lo hacemos para satisfacer necesidades intelectuales y así crecer como individuos? ¿Para compartir conocimiento y evolucionar?

¿Para qué?: ¿Para aprender? ¿Para enseñar? ¿Para convencer? ¿Para persuadir? ¿Para aliviar nuestra soledad? ¿Para limpiar la conciencia? ¿Para combatir el aburrimiento? ¿Para hacer dinero? ¿Para crecer? ¿Para compartir? ¿Para que nos conozcan? ¿Para que nos escuchen? ¿Para obtener reconocimiento? ¿Para desahogarnos? ¿Por que nos gusta escribir?

En mi caso, siempre he pensado en un receptor, incluso cuando escribía en sitios no publicables, aunque reconozco que esta vez me apetece que me lea alguien, por eso escribo en un blog, supongo. Así que admito la parte egocéntrica de mis motivaciones, sin embargo, he de añadir que me importa bien poco lo de pertenecer al mundo.
Me gusta mucho escribir y aprendo haciéndolo, porque reflexiono, ordeno y redacto.
También espero que sea útil, que si alguien se asoma por aquí, por lo menos saque algo, y si es positivo, mejor. Pues eso.

“Die Energie der Welt ist constant. Die Entropie der Welt stebt einem Maximum zu”. R.Clausius und J.W.Gibbs

“La energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma. La entropía tiende a un máximo absoluto”.
Lo cierto es que, sin tener ni idea de termodinámica, estas máximas me hacen pensar sobre el impacto de nuestra frenética actividad en el planeta. Si tienes un cuerpo caliente y uno frío, éstos tienden a equilibrar su temperatura. Nuestra actividad ha roto claramente el equilibrio y explotamos las posibilidades de nuestro planeta sin plantearnos que la balanza está totalmente desequilibrada y no a nuestro favor. Las plagas acaban con las cosechas y cuando no queda nada desaparecen. Nosotros estamos haciendo lo mismo, somos la gran plaga del planeta y estamos acabando con los recursos.
Cada vez somos más, hay superpoblación y los recursos son cada vez más escasos (y encima muy mal repartidos). Es patético ver que todos estos miles de años de evolución nos han llevado a creer que los ladrillos se comen y que el dinero alimenta. Si no equilibramos nosotros la balanza, el planeta lo hará por nosotros. Así que, aunque creo que no le vendría mal al planeta que el homo sapiens sapiens descendiera en número, creo que por respeto a nosotros mismos, a los demás y a todo ser viviente e inherte del planeta, deberíamos aparcar nuestras ansias mamíferas de acumular y acumular y ya que nos creemos tan evolucionados, abandonar el ombliguismo y ser un poquito más conscientes de que no estamos solos, y de que lo que hacemos tiene consecuencias a nivel global.
Así que quizás deberíamos pensar en llevar una vida más sostenible por respeto, por coherencia y por sensatez.
En esta bonita página de internet: www.myfootprint.org, podéis calcular vuestra huella ecológica. Os recomiendo que le echéis un vistazo. Además, da ideas de cómo reducir nuestra huella ecológica. Abajo he recogido algunas de estas ideas. Muchas de ellas las sabemos y no las ponemos en práctica o sencillamente no las tenemos en cuenta. Algunas os pueden dar nuevas ideas para que vuestra existencia sea más sostenible:

“Hay formas muy sencillas y fáciles de reducir nuestro impacto en el planeta. Aprende a minimizar tu huella en tu alimentación, en la vivienda, en la producción de carbono y no te detengas ahí. Motiva a los de tu alrededor a reducir también su impacto. Involucra a tus amigos y a tu comunidad en movimientos por el cambio social o en tu propia iniciativa”.

Reduce tus emisiones de CO2:
– Utiliza medios de transporte limpios.
– Camina, ve en bici o utiliza el transporte público siempre que puedas.
– No dejes el motor en marcha si vas a estar parado más de 30 segundos (a no ser que estés en un semáforo). No des infinitas vueltas con el coche para aparcar y acércate a los sitios andando.
– Hazle las revisiones oportunas a tu vehículo para minimizar el consumo y las emisiones y maximizar su eficiencia.
– Comparte vehículo con otras personas.

Utiliza tu vivienda de forma sostenible:
– No dejes las luces encendidas si no las estás utilizando.
– Las lámparas decorativas consumen energía inútilmente. Puedes utilizar otras cosas.
– Utiliza lámparas fluorescentes o bombillas de bajo consumo. Recuerda que las lámparas fluorescentes contienen mercurio. Si compras lámparas de baja presión estarás utilizando lámparas fluorescentes con menos mercurio.
– Acondiciona tu casa al clima. Las paredes y el techo deben estar aislados y las ventanas con doble cristal también son buenos aislantes. Evita corrientes sellando puertas y ventanas. Hay numerosas opciones para ello.
– Minimiza el uso de calefacción o aire acondicionado. Recuerda que puede abrigarte en casa en invierno, no es necesario ir en manga corta. En verano trata de reducir el consumo de aire acondicionado a los días más calurosos. No pasa nada si sudas un poco o tienes algo de calor. Abre ventanas y crea corrientes de aire para reducir la sensación de calor.
– Desenchufa todos los dispositivos eléctricos y electrodomésticos que no estés utilizando. Apaga monitores, TV de botón (evita la luz de apagado).
– Evita el uso de la secadora, puedes tender tu ropa y dejar que se seque al aire.
– No metas cosas calientes en la nevera. Espera que se enfríen antes de meterlas. Intenta abrirla lo menos posible y sitúala en un lugar apartado de fuentes de calor.
– Si puedes, haz que tu consumo provenga de fuentes de energía limpias.
– Utiliza la luz natural siempre que puedas. Sitúa las habitaciones más utilizadas en las zonas de la casa con mayor luz natural.

Reduce tu huella en el consumo de alimentos:
– Consume alimentos orgánico, locales y de temporada.
– Si tienes espacio puedes plantarte tu pequeñi jardín, ¡incluso en macetas!
– Compra en la tienda de barrio o en el mercado, suelen tener más productos frescos y locales.
– La base de tu alimentación no es la carne. Consumir proteinas animales una vez a la semana es más que suficiente y pueden marcar la diferencia. Se ha calculado que a nivel mundial, el 18% de las emisiones de gas de efecto invernadero se asocia del consumo de carne.

Crea un hogar sostenible:
– Instala paneles solares
– Instala colectores de agua pluvial.
– Utiliza materiales de construcción sostenibles.
– Haz un jardín adaptado a las condiciones climáticas de tu zona.
– Utiliza productos de limpieza biodegradables.
– Coloca apliques en los grifos para reducir el caudal de agua y no abras el grifo al máximo.
– Elige bien tus muebles. Asegúrate la procedencia de los materiales utilizados. Compra de segunda mano o restaurados.

Reduce tu consumo de agua:
– Date duchas rápidas y redúcelas en número. Nuestra piel tiene sus propios métodos de protección y ducharse excesivamente la debilita.
– Utiliza el lavavajillas y la lavadora sólo cuando estén llenos.
– No dejer correr el agua del grifo inútilmente. No cuesta nada cerrarlo, aunque sea sólo para unos pocos segundos.
– Que tu jardín no requiera una cantidad de agua superior a la que su medio pueda aportarle.
– Intenta ver el agua como un bien que hay que ahorrar. No permitas fugas de agua innecesarias (grifos mal cerrados, mangueras perforadas, fugas de agua…).

Consume de forma razonable y responsable.
– Compra sólo lo necesario.
– Alarga la vida de tus cosas y cámbialas sólo cuando sea necesario.
– Recicla papel, vidrio, aluminio, plastico.
– Recicla electrodomésticos, aparatos eléctricos.
– Recicla, sé creativo.
– Hay todo un mundo en la compra-venta de productos de segunda mano, ¡descúbrelo!
– Utiliza la basura orgánica para hacer compost para el jardín.
– La basura libre de residuos orgánicos se clasifica y se recicla más fácilmente. Limpia tus envases de vidrio, plástico o papel antes de tirarlos.
– Compra productos reciclados y de segunda mano.

Me he encontrado esta definición de “clase política” en un glosario de conceptos políticos –www.eumed.net.

”Los gobernantes, y más ampliamente, todos los que participan en la toma de decisiones políticas, forman un grupo social especial, denominado clase política. Este concepto fue acuñado por G. Mosca, quien hizo una afirmación muy atrevida: que la monarquía y la democracia son regímenes aparentes, y que el único régimen político real es el de la minoría que gobierna a la mayoría, y a esa minoría la llamó clase política. Esa minoría puede dominar a la mayoría porque está organizada, es dinámica y consciente de sus objetivos. La clase política se recluta desde la sociedad según principios y tendencias que varían con las culturas; cada individuo accede a la clase política como resultado de una lucha por la preeminencia, cuyo resultado depende tanto de factores objetivos, como el nacimiento y la fortuna, cuanto de factores subjetivos, como su ambición y su capacidad de trabajo. Gaetano Mosca dice que “entre las tendencias y los hechos constantes que se encuentran en todos los organismos políticos hay uno cuya evidencia puede ser manifestada fácilmente a todos: en todas las sociedades, comenzando por aquellas más mediocremente desarrolladas y que han llegado apenas a los principios de la civilización, hasta las más cultas y las más fuertes, existen dos clases de personas: los gobernantes y los gobernados. La primera, que es siempre la menos numerosa, lleva a cabo todas las funciones políticas, monopoliza el poder y goza de las ventajas que a él están unidas; mientras la segunda, más numerosa, está dirigida y regulada por la primera en modo más o menos legal, o más o menos arbitrario y violento, y a ella provee, por lo menos aparentemente, los medios materiales de subsistencia y aquellos que a la vitalidad del organismo político son necesarios””.

Esta definición es de Gaetano Mosca y se desprende de su ensayo “La Clase Política” recogido en Elementi di Scienza Politica de 1896.

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